Atlas (2013) VOSE

Atlas

Desde Kiev a La Habana, pasando por Bombay, Beirut o incluso Nom Pen, el cineasta y fotógrafo Antoine dAgata, perseguido por los demonios del sexo y las drogas, captura conversaciones e imagenes de las prostitutas que visita. Siempre de noche, en habitaciones de hotel o tugurios, baños o hammam, en calles vacias, estas mujeres evocan la voz de su solicitud, su relacion con el deseo y los hombres, su miedo a la vida, la muerte y la enfermedad. El cineasta graba las relaciones sexuales que tiene con ellas, a ellas masturbandose, drogandose y su bajón al irse los efectos. Es una visión de un mundo marginal tan trastornado como necesario, donde la carne parece ser el único remedio contra la muerte. Esta película es, sobre todo, una extraña autobiografía del artista, enfrentado a su imagen de cineasta, a su adicción, y, finalmente, a la vanidad de ser simplemente “un espectador inutil”.

http://www.imdb.com/title/tt3342954/
Atlas (Francia – 2013)
Dirección, Guion y Fotografía: Antoine d’Agata / Montaje: Dounia Sichov / Sonido: Gilles Benardeau / Producción: Valentina Novati / Duración: 86 minutos

Descarga aqui

https://uptobox.com/ixuld0li8rrr

RELATOS DESDE EL INFIERNO

No sorprende que el excelso fotógrafo francés Antoine D’Agata presente un filme en el que la contundencia de la imagen supere los límites de la tolerancia visual y emocional. En 86 minutos de poesía infernal, Atlas revela los recovecos del inframundo de la prostitución y su vínculo con la drogadicción en las zonas geográficas más pobres del planeta.

D’Agata se ubica en un punto de vista privilegiado pero a la vez muy comprometido. En el centro mismo de la acción, el fotógrafo vive la experiencia de sus personajes anónimos. Los retrata en el corazón de sus actividades, en el tiempo exacto de su desesperación y potencial desamparo. Vagando solos y sin rumbo, no tienen otra opción que calmar su angustia con la expresión documental de sus sentimientos.

De estructura fragmentaria, la película, narra cuatro historias en primera persona. Sobre imágenes de cuerpos corrompidos por la violencia física y el desgaste que representa la brutal actividad sexual, sentidas voces femeninas hablan entre susurros acerca de la rutina de sus días. Y el relato se vuelve insoportable, emocionalmente insostenible y es ahí cuando el realizador necesita traspasar los límites de lo humano y re ubicarse en el mundo animal. Una vez que el cuerpo humano ya perdió sentido y ha quedado reducido a puro material orgánico, el único refugio disponible para la continuidad narrativa es referirse a aquel universo donde las leyes del hombre no existen y la vida no vale nada.

Sumidos en la densa oscuridad que rodea el ambiente de Atlas, los seres fotografiados son esculturas vivientes, con la cadencia pacífica de almas que no tienen más nada que perder, el imperceptible movimiento se vuelve pose. Pose maniquea que no logra abarcar todo aquello de lo que se quiere hablar, por eso la necesidad de avocarse a recursos visuales como la metáfora o los amplios espacios al aire libre que regalan un poco de oxígeno al penetrante discurso.

Aire libre, inyecciones, cuerpos asaltados por el desenfreno, masturbación, hombres en celo y sin rostro, animales muertos y la cámara de un artista que vive esta cruel experiencia y la transforma en poesía. En un viaje imaginario guiado por el idioma de la narradora casual, el círculo se vuelve a iniciar: aire libre, inyecciones, cuerpos asaltados… ¿Podrá el arte sanar tanto dolor?

Por Paula Caffaro